El Ministerio de Medio Ambiente detuvo el proceso debido a las críticas que recibió desde diversos sectores. La comunidad de Chile Chico estuvo entre las afectadas, por lo que el gobernador regional Marcelo Santana hizo un llamado a tomar en cuenta la realidad de las regiones extremas como Aysén.
Coyhaique.- La definición de Sitios Prioritarios a lo largo de todo el país es parte del proceso de implementación de la Ley 21.600, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Vecinos y dirigentes de la comuna de Chile Chico manifestaron su disconformidad con el proceso, ya que “Estepa Jeinimeni – Lagunas Bahía Jara” fue incluida en la lista de Sitios Prioritarios, abarcando gran parte de la localidad. Además, señalaron que el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) fue arbitrario y poco transparente en la propuesta de Sitios Prioritarios, sin considerar la realidad local.
El gobernador regional de Aysén, Marcelo Santana Vargas, apoyó a la comunidad y manifestó su preocupación por el proceso: “Esto refleja algo que venimos diciendo desde las regiones, no se puede avanzar en políticas tan relevantes, tan importantes sin considerar la realidad territorial. Las decisiones que se toman desde Santiago deben entender la diversidad de nuestras regiones, de nuestras actividades productivas y la forma en que vivimos en regiones extremas como Aysén. Que el proceso vuelva atrás es una oportunidad para que el Estado central escuche de verdad a las regiones y construya políticas ambientales serias, equilibradas y con sentido regional”:.
Vale la pena destacar, que la “Estepa Jeinimeni – Lagunas Bahía Jara”, de convertirse en Sitio Prioritario, según el último polígono presentado, serían afectadas 35 mil hectáreas productivas de la localidad de Chile Chico, en las cuales se desarrollan actividades agrícolas, ganaderas, frutícolas y turísticas, pilares históricos de la economía local. Esto debido a que, una vez que un territorio es declarado Sitio Prioritario, implica que cualquier actividad económica que se busque desarrollar, deberá someterse previamente a una evaluación de impacto ambiental, afectando la planificación y continuidad de los emprendimientos locales.
