Mes de la Educación Técnico-Profesional: Ciberseguridad gana protagonismo ante la falta de especialistas

Fernando Cornejo

 

En Chile, cerca del 45% de la matrícula de educación superior corresponde a formación técnico-profesional, mientras crece la oferta de carreras de ciberseguridad para enfrentar el déficit de especialistas que afecta a las empresas.

24 de agosto de 2026

Agosto es el mes en que Chile conmemora la Educación Técnico-Profesional (TP) y pone en el centro de la discusión el rol que cumplen las carreras técnicas en sectores estratégicos para el desarrollo del país. Uno de ellos es la ciberseguridad, un ámbito que enfrenta una creciente demanda de especialistas mientras las organizaciones deben hacer frente a amenazas digitales cada vez más sofisticadas.

Actualmente, la educación superior técnico-profesional concentra cerca del 44,7% de la matrícula total en Chile, equivalente a entre 600.000 y 620.000 estudiantes que cursan programas en Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP), según datos de la Subsecretaría de Educación Superior.

En paralelo, la oferta de formación técnica en ciberseguridad ha ido aumentando en el país. Diversas instituciones cuentan actualmente con programas de entre cuatro y cinco semestres, orientados a preparar especialistas en áreas como protección de redes, detección de vulnerabilidades y respuesta ante incidentes, con un enfoque práctico y vinculado a las necesidades del mercado laboral.

La expansión de estas alternativas formativas ocurre en un momento en que las empresas enfrentan una importante brecha de profesionales especializados. De acuerdo con un estudio global de Kaspersky, el 42% de las organizaciones reconoce que la falta de talento en ciberseguridad está limitando sus esfuerzos para protegerse frente a riesgos asociados a la cadena de suministro y las relaciones de confianza.

A esto se suma que uno de cada tres encuestados afirmó haber sufrido ataques dirigidos a su cadena de suministro durante el último año, una situación que exige contar con profesionales capaces de identificar vulnerabilidades, monitorear riesgos y actuar oportunamente frente a incidentes.

La falta de especialistas puede tener consecuencias directas sobre la capacidad de las empresas para anticiparse a las amenazas. Cuando los equipos disponibles son insuficientes o se encuentran sobrecargados, las organizaciones pueden terminar adoptando una postura reactiva frente a los incidentes, aumentando su exposición a riesgos que pueden ingresar a través de proveedores y extenderse por toda la cadena.

“La brecha de talento en ciberseguridad no solo representa un desafío para las organizaciones que buscan contratar especialistas, sino también para su capacidad de anticiparse a las amenazas. Por eso, fortalecer la formación de nuevos profesionales técnicos es fundamental. El crecimiento de las alternativas de educación en ciberseguridad abre una oportunidad para que más personas puedan desarrollar competencias que hoy son altamente necesarias para las empresas”, afirma Andrea Fernández, gerente general para la región Sur de América Latina en Kaspersky.

El escenario también plantea la necesidad de que las organizaciones fortalezcan sus capacidades internas. Según datos de Kaspersky, el 72% de los líderes en Chile considera que su enfoque de ciberseguridad es proactivo, aunque muchas empresas todavía deben avanzar en estrategias que permitan anticiparse a los ataques y no solamente responder una vez que estos ocurren.

En este contexto, el crecimiento de la formación técnico-profesional vinculada a la ciberseguridad representa una oportunidad para reducir progresivamente la brecha de talento y, al mismo tiempo, acercar a nuevos profesionales a un sector que requiere conocimientos prácticos y especializados.

¿Cómo pueden las empresas fortalecer su seguridad?

Mientras se amplía la formación de nuevos especialistas, las organizaciones también pueden adoptar distintas medidas para reducir su exposición a riesgos, especialmente aquellos asociados a terceros y proveedores.

Para mitigar estos riesgos, los expertos de Kaspersky recomiendan:

  • Incorporar formación continua: además de sumar nuevos profesionales, es importante mantener actualizados los conocimientos de los equipos existentes mediante capacitación práctica en ciberseguridad. Refuerce los conocimientos de sus colaboradores mediante programas de capacitación de Kaspersky
  • Fortalecer la seguridad de los proveedores: antes de establecer acuerdos, las empresas deberían revisar las políticas de ciberseguridad de sus proveedores, sus antecedentes de incidentes y el cumplimiento de estándares de seguridad. En el caso de software y servicios en la nube, también es recomendable considerar información sobre vulnerabilidades y pruebas de penetración.
  • Establecer obligaciones de seguridad: los contratos con proveedores pueden incorporar requisitos específicos, como auditorías periódicas, cumplimiento de las políticas internas de seguridad y protocolos para informar oportunamente posibles incidentes.
  • Trabajar la seguridad de manera conjunta: la protección de la cadena de suministro requiere coordinación entre las distintas organizaciones que la componen, convirtiendo la ciberseguridad en una responsabilidad compartida.
  • Adopte servicios de seguridad gestionada. Para las organizaciones que carecen de recursos dedicados a ciberseguridad, la mejor opción es recurrir a la externalización. Utilice servicios como Kaspersky Managed Detection and Response (MDR) y/o Incident Response, que cubren todo el ciclo de gestión de incidentes, desde la identificación de amenazas hasta la protección continua y la remediación.

Más recomendaciones, junto con otros hallazgos sobre la mitigación de riesgos en la cadena de suministro, están disponibles en aquí.

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