Contar con sistemas de iluminación de respaldo, fuentes de energía alternativas y suministros básicos pueden marcar la diferencia durante interrupciones eléctricas o emergencias.
Los eventos climáticos extremos, fallas en la red eléctrica o emergencias naturales pueden provocar interrupciones del suministro energético que afectan tanto a hogares como a empresas. Frente a este escenario, especialistas recomiendan contar con un kit de emergencia bien equipado que permita mantener condiciones básicas de seguridad, comunicación e iluminación durante las primeras horas de un evento.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Sernapred), cada hogar debería disponer de un kit de emergencia que permita al menos 72 horas de autonomía, incluyendo agua, alimentos no perecibles, elementos de primeros auxilios, radio portátil y sistemas de iluminación de respaldo. En situaciones de emergencia, la falta de visibilidad puede convertirse en uno de los principales riesgos, especialmente durante la noche o en espacios cerrados.
En este contexto, la iluminación de emergencia se vuelve un componente esencial para garantizar seguridad y continuidad mínima de las actividades. A diferencia de velas u otras soluciones improvisadas -que pueden representar riesgos de incendio-, los sistemas de iluminación autónomos o portátiles permiten mantener visibilidad segura y eficiente durante apagones prolongados.
“Cuando ocurre un corte de energía, lo primero que se pierde es la visibilidad. Contar con iluminación de emergencia confiable permite mantener la seguridad de las personas, facilitar la evacuación en caso necesario y evitar accidentes dentro del hogar o en instalaciones críticas”, explica Jacqueline González, Small Building Ecosystem Manager en Schneider Electric.
En este ámbito, la compañía ha desarrollado diferentes soluciones de iluminación de emergencia diseñadas para edificios residenciales, comerciales e industriales. Entre ellas se encuentran luminarias LED compactas de bajo consumo -algunas de apenas 1 watt de potencia- y modelos con baterías de larga duración, incluyendo tecnologías de litio como LiFePO4, que permiten mayor vida útil y confiabilidad operativa.
Un elemento clave dentro del kit de emergencia
Además de contar con iluminación instalada en edificios, los expertos recomiendan incluir linternas LED recargables o lámparas portátiles dentro del kit de emergencia del hogar. Esto permite disponer de una fuente de luz inmediata en caso de apagones prolongados.
En un contexto donde el cambio climático y la creciente electrificación de las ciudades aumentan la presión sobre las redes energéticas, la preparación frente a eventuales interrupciones del suministro eléctrico se vuelve cada vez más relevante.
Por ello, contar con un kit de emergencia actualizado y con soluciones de iluminación confiables permite enfrentar estos escenarios con mayor seguridad, aportando autonomía en momentos críticos y contribuyendo a una respuesta más ordenada y eficiente ante situaciones imprevistas.
