Se espera que con la medida los trabajos se puedan comenzar el presente año
Un aumento presupuestario de más 154 millones de pesos aprobó el Gobierno Regional de Aysén para el Proyecto de Conservación del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Coyhaique, tras el visto bueno a la iniciativa en la Comisión de Seguridad Pública y Emergencias, inyección de recursos que permitirá totalizar alrededor de 950 millones destinados a las obras de mejora del recinto.
Los fondos permitirán financiar reparaciones en la infraestructura del recinto penal, lo que incluye trabajos en techumbres, servicios higiénicos, muros perimetrales y puertas de las celdas, además de normalizar los tableros eléctricos.
La directora regional de Gendarmería, coronel Jessica Rivas, valoró la aprobación de la iniciativa por el impacto que tendrá en términos de dignidad para quienes allí se encuentran privados de libertad como para los funcionarios “este proyecto cumple con dignificar y elevar el estándar en el cual actualmente ellos viven y además toda esta inversión en infraestructura va en directa relación con la seguridad” destacó.
En tanto la Seremi de Justicia y DDHH, Andrea Ponce, agradeció a las autoridades del Gobierno Regional de Aysén por aprobar la iniciativa “van a traer una mejora sustancial al Centro de Cumplimiento Penitenciario de Coyhaique, a los funcionarios, a los privados de libertad y también a quienes visitan a sus familiares” subrayó.
Por su parte el Seremi de Seguridad Pública, Jean Paul Zimmermann, hizo hincapié en la impronta que el Gobierno quiere darle a la privación de libertad “nosotros creemos que estar privado de libertad no significa perder la condición humana y en ese sentido creemos que es tremendamente importante este proyecto” resaltó.
El Gobernador Regional, Marcelo Santana, indicó la voluntad del Gobierno Regional de poder realizar las mejoras al establecimiento penal de Coyhaique “obviamente la decisión nuestra es pasarla a Core para que esta obra no se pierda y pasar a la etapa de construcción rápidamente” indicó.
La conservación del principal recinto penitenciario de la región se hace sumamente necesaria para poder extender su vida útil, pues es una infraestructura que data del año 1965, pensado para una realidad penitenciaria absolutamente distinta y con una capacidad que apenas superaba las 90 personas privadas de libertad.
En paralelo se trabaja en una solución definitiva, la construcción de un nuevo establecimiento, el cual ya contaría con parte de financiamiento a través de los recursos del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (Pedze), sin embargo, su materialización, por la envergadura de un proyecto de esas características, es a largo plazo.
