- Hoy los niños tienen más información que nunca. El desafío de la educación es formar estudiantes capaces de pensar, crear y encontrar soluciones.
Un niño puede hoy acceder a miles de contenidos en segundos, investigar sobre cualquier tema y encontrar respuestas de manera inmediata. Pero en un escenario donde la información está cada vez más disponible, la pregunta para la educación cambia: ¿estamos formando niños capaces de repetir respuestas o de construir soluciones propias?
En el marco del Día de la Niñez, esta conversación abre un nuevo desafío para los colegios: acompañar a los estudiantes en el desarrollo de habilidades que les permitan enfrentar un mundo en constante transformación, donde aprender no significa solo acumular conocimientos, sino saber aplicarlos.
En Chile, el Ministerio de Educación ha impulsado la ciudadanía digital como una competencia clave para que los estudiantes puedan desenvolverse de manera segura, responsable, crítica y creativa en entornos digitales. Además, durante 2025 presentó orientaciones para el uso de inteligencia artificial generativa en contextos educativos, promoviendo una integración responsable de estas herramientas.
A nivel internacional, esta transformación también está cambiando la forma de entender el aprendizaje. En PISA 2022, la OCDE incorporó por primera vez la medición del pensamiento creativo, evaluando la capacidad de los estudiantes para generar, evaluar y mejorar ideas. La señal es clara: la educación del futuro no dependerá solo de cuánto contenido puede recordar un estudiante, sino de qué puede hacer con ese conocimiento.
En la misma línea, el Foro Económico Mundial, en su informe Future of Jobs 2025, destacó habilidades como el pensamiento analítico, la creatividad, la resiliencia y la capacidad de aprendizaje continuo como competencias fundamentales para los próximos años.
Cinco habilidades que los niños necesitan desarrollar para enfrentar el mundo que viene
- Pensamiento crítico: cuestionar antes de creer. Aprender a analizar información, hacerse preguntas y tomar decisiones con criterio.
- Creatividad: imaginar nuevas soluciones. Encontrar distintas formas de enfrentar desafíos y proponer nuevas ideas.
- Resolución de problemas: aprender haciendo. Probar, equivocarse y buscar caminos para resolver situaciones reales.
- Autonomía: confiar en sus capacidades. Tomar decisiones y asumir responsabilidades con mayor seguridad.
- Adaptabilidad: aprender a cambiar. Desarrollar la capacidad de enfrentar nuevos escenarios y seguir aprendiendo.
“Hoy los niños tienen acceso a más información que nunca, pero el desafío de la educación no está solo en entregar respuestas, sino en desarrollar la capacidad de pensar, cuestionar y encontrar soluciones. En un mundo que cambia rápidamente, debemos acompañar a los estudiantes para que aprendan de manera autónoma, se adapten y puedan aplicar sus conocimientos frente a nuevos desafíos. Del mismo modo, es fundamental que aprendan a trabajar con otros, colaborar, escuchar distintas perspectivas y construir soluciones en equipo, desarrollando competencias socioemocionales que serán tan importantes como los conocimientos académicos para desenvolverse en el futuro. La educación del futuro no se trata solo de qué saben los niños, sino de qué son capaces de hacer con lo que saben”. explica Ariel Bustamante, director de E. Media del colegio Pumahue Huechuraba.
Este cambio también se refleja en nuevas experiencias dentro de los colegios, donde los estudiantes tienen un rol más activo a través de metodologías como el aprendizaje basado en proyectos, la programación y el pensamiento computacional, que les permiten investigar, experimentar, colaborar y construir respuestas propias frente a distintos desafíos. En este Día de la Niñez, la pregunta no es solo qué conocimientos entregamos a los niños, sino qué capacidades estamos desarrollando para que puedan enfrentar, crear y resolver en el mundo que les tocará vivir.
