Autoridades regionales destacaron el trabajo conjunto con policías, Armada, Aduanas y Ministerio Público para anticiparse a fenómenos asociados al crimen organizado y proteger la conectividad marítima y fronteriza de Aysén.
La Delegación Presidencial Regional de Aysén y la Seremi de Seguridad Pública reforzaron el trabajo coordinado con las instituciones vinculadas a prevención, fiscalización y persecución penal, luego de los antecedentes expuestos ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado respecto de nuevas dinámicas del crimen organizado en la Patagonia.
Durante la sesión realizada en Punta Arenas, el fiscal regional de Magallanes, Cristián Crisosto, expuso sobre investigaciones que han identificado rutas marítimas que conectan distintos puntos de la zona austral, entre ellos Puerto Montt, Puerto Chacabuco, Puerto Natales, Punta Arenas y Ushuaia.
Para la Delegada Presidencial Regional de Aysén, Luz María Vicuña Figueroa, estos antecedentes refuerzan la metodología de trabajo que se ha proyectado y que es permanente entre las distintas instituciones del Estado. “En Aysén existen investigaciones que dan cuenta de estructuras asociadas a fenómenos de crimen organizado, particularmente vinculadas al tráfico de drogas, pero es importante dimensionar correctamente esta realidad. No estamos hablando de una organización criminal instalada en la región. Precisamente por eso nuestro trabajo está puesto en anticiparnos y hacerlo de manera conjunta entre varias instituciones relacionadas”, dijo la primera autoridad regional.
La delegada destacó que este trabajo involucra al Ministerio de Seguridad Pública, Ministerio Público, Carabineros, Policía de Investigaciones, Armada, Aduanas y otros organismos con competencias específicas. “La seguridad requiere una mirada conjunta. No podemos mirar a Aysén de manera aislada. Somos parte de una Macrozona Austral que comparte rutas marítimas, conexiones fronterizas y desafíos comunes. Si los fenómenos delictuales se mueven entre regiones y fronteras, la respuesta del Estado también tiene que hacerlo”.
La Región de Aysén forma parte de una Macrozona Austral en la que los fenómenos delictuales pueden desplazarse entre puertos, rutas marítimas, pasos fronterizos y distintas regiones. Lo que expuso el fiscal regional de Magallanes ante el Senado confirma la necesidad de mirar estos fenómenos de manera conjunta, porque las organizaciones criminales no operan respetando límites administrativos.
“Puerto Chacabuco aparece dentro de rutas que han sido objeto de investigaciones, y ese antecedente se toma con seriedad. Pero una ruta investigada no convierte a Puerto Chacabuco en un eje del narcotráfico. Las organizaciones criminales modifican sus rutas y sus formas de operar. Por eso nuestro trabajo no puede concentrarse únicamente en un punto determinado. Tenemos que analizar la conectividad marítima, terrestre y fronteriza como un sistema, fortaleciendo el intercambio de información y focalizando las acciones donde los análisis indiquen que existe un mayor riesgo” dijo Jean Paul Zimmermann, Seremi de Seguridad Pública.
La autoridad de Seguridad Pública agregó que el trabajo regional debe considerar no solamente hechos aislados, sino también patrones y conexiones entre distintas investigaciones. “Tenemos la oportunidad de anticiparnos. Ese es el sentido de este trabajo conjunto: fortalecer la presencia del Estado, mejorar la coordinación y actuar antes de que fenómenos delictuales más complejos encuentren espacio para desarrollarse en nuestra región”, concluyó la delegada Luz María Vicuña.
