Seis meses: avances que se sienten en Aysén.

Fernando Cornejo

 

 

Han pasado seis meses desde que el Presidente José Antonio Kast asumió la conducción del país. Es un periodo breve frente a problemas que se arrastran por años, pero suficiente para saber si existe un rumbo, si las prioridades están claras y, sobre todo, si las decisiones comienzan a transformarse en hechos.

 

El país que recibimos enfrentaba dificultades importantes. Había urgencias que atender, cuentas pendientes y problemas que no podían seguir esperando. Hoy podemos decir que Chile ha comenzado a avanzar. Sacamos adelante el proyecto de reconstrucción cuando muchos pensaban que sería imposible; impulsamos medidas para recuperar la inversión, el crecimiento y el empleo; y estamos avanzando en seguridad para devolver tranquilidad a las familias.

 

El Presidente José Antonio Kast lo señaló al cumplirse estos seis meses: hemos logrado avances significativos a través del diálogo, la discusión y la capacidad de alcanzar acuerdos cuando lo que está en juego es mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas.

 

Desde Aysén podemos agregar algo más: esos avances ya tienen una expresión concreta en nuestro territorio.

 

El mejor ejemplo es el Plan Ruta Austral: Soberanía que Conecta. Una inversión histórica superior a los 800 mil millones de pesos entre 2026 y 2030, que permitirá intervenir 244 kilómetros de nuestra red austral y avanzar en 150 kilómetros de pavimentación definitiva. Y ese compromiso ya se está traduciendo en obras concretas: comenzaron los trabajos entre Bahía Murta y el puente El Belga, y seguimos avanzando en otros puntos de nuestra Carretera Austral.

 

Porque para Aysén la conectividad no significa solamente caminos. Significa calidad de vida, oportunidades, turismo, producción y soberanía.

 

Esa misma mirada explica la construcción de nuevas embarcaciones para fortalecer nuestra conectividad lacustre. La “Lucinda Primera”, destinada al Lago O’Higgins, permitirá cuadruplicar la capacidad actual de transporte hacia una de las zonas más aisladas de la región, mientras el nuevo transbordador “Capitán Wellmann” reforzará la conexión entre Puerto Ibáñez y Chile Chico.

 

A estos avances se suma el nuevo terminal del Aeropuerto de Balmaceda, con capacidad para recibir a más de un millón de pasajeros al año, y es que caminos, conectividad lacustre e infraestructura aeroportuaria responden a un mismo desafío: acortar las distancias y mejorar las oportunidades de quienes vivimos en Aysén.

 

En vivienda también estamos avanzando. Sabemos lo difícil que sigue siendo para muchas familias acceder a la casa propia. Por eso se han ampliado las herramientas para facilitar el financiamiento y en Coyhaique dimos un paso importante para destrabar Chacra G1, el mayor proyecto habitacional de la historia regional, que contempla soluciones habitacionales para 972 familias.

 

En salud hemos puesto especial atención en una de las preocupaciones más sensibles de nuestra comunidad: el cáncer. La Alerta Sanitaria Oncológica permitió resolver la lista regional de 100 pacientes que esperaban atención, mientras Puerto Aysén será una de las primeras 28 comunas del país donde comenzará la nueva estrategia de detección precoz de cáncer desde la Atención Primaria.

 

Sabemos que queda mucho por hacer, especialmente para mejorar la oportunidad de la atención y avanzar en el futuro Centro Oncológico Regional. Pero tenemos una convicción: vivir en una región extrema no puede significar tener menos posibilidades de acceder a un diagnóstico o tratamiento a tiempo.

 

También hemos acompañado a las familias frente a necesidades inmediatas. Cerca de 23 mil personas pudieron acceder al Cupón de Gas; hasta agosto se habían habilitado 730 cupones de combustible para embarcaciones de la pesca artesanal; y más de 10 mil pensionados y pensionadas fueron beneficiados con el Bono de Invierno. Detrás de cada cifra hay personas que necesitan que el Estado esté presente.

 

Y en seguridad tenemos un compromiso igualmente claro: queremos que Aysén siga siendo una región donde podamos vivir tranquilos. Por eso hemos fortalecido el trabajo preventivo, el control fronterizo y la coordinación de las instituciones, mientras a nivel nacional avanzamos en nuevas herramientas para enfrentar con mayor decisión la delincuencia y el crimen organizado.

 

No todo está resuelto. Hay familias que todavía esperan una vivienda, personas que necesitan una mejor atención de salud, trabajadores que buscan una oportunidad laboral y comunidades que siguen enfrentando dificultades de conectividad. Sería equivocado desconocerlo.

 

Pero seis meses sí permiten mostrar un rumbo. Uno que entiende que las regiones deben ser parte de las grandes decisiones nacionales; que en Aysén la presencia del Estado se demuestra conectando localidades, construyendo caminos, mejorando servicios y apoyando a quienes lo necesitan; y que las diferencias políticas no pueden impedirnos avanzar cuando está en juego el bienestar de las personas.

 

Estos seis meses son solamente el comienzo. Tenemos mucho trabajo por delante. Y nuestro compromiso es seguir avanzando con los pies puestos en Aysén y con una convicción muy sencilla: que el progreso de Chile también se construye desde sus regiones, y que vivir lejos nunca debe significar estar lejos de las oportunidades.

 

Bárbara Ortúzar Candia

Seremi de Gobierno

Región de Aysén.

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